*Artículo compuesto de blog posts que escribí durante el 2019 y 2020.
En el post sobre freelancers enumeré mis transiciones profesionales, y en este artículo he unido posts que hice sobre mi vida profesional y mi más reciente transformación. Te voy a compartir el cómo lo hice y qué factores claves me doy cuenta ahora que me ayudaron a hacer dichas transiciones de manera exitosa. En este caso uso la palabra “éxito” bajo su definición de tener un resultado feliz.
Universitario a ONGero
Si escoger una carrera universitaria es un paso complicado en la vida, salir de la universidad es otro gran reto. Yo estudié Administración de Empresas, como ya he comentado en otros posts, fue una carrera que siempre se me hizo fácil. No fue un gran reto para mí, y tampoco encontraba materias que me inspiraron mucho la verdad. Fui encontrando en mis actividades extrarriculares, actividades y temas que me apasionaron. Así fue como tomé talleres de escritura, participé en un colectivo de jóvenes activistas donde terminé en comunidades Zapatistas de Chiapas, y presidí la Asociación de Alumnos de LAE (Licenciados en Administración de Empresas) del Tec de Monterrey.
Menciono estas actividades para entender mi primera transición de universitario al ámbito de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Estaba yo en una búsqueda muy clara por contribuir a temas sociales. Sentía un llamado para trabajar a favor de personas en situaciones de pobreza y marginación. Ya venía haciendo cosas desde la universidad y por los contactos que fui haciendo comencé esta transición con gente conocida y amigos.
Si tuviera que ponerle fecha a este periodo de transición fue de 1997 (aunque me gradué en 1998) a 1999. Ahora recuerdo que comenzó este periodo antes de mi graduación porque hice mi servicio social con este grupo de personas que estaban trabajando con niños en procesos de callejización en una zona marginada de Cuernavaca (Morelos, México). Al salir de la universidad ya tenía claro al menos en qué quería contribuir. Había encontrado un propósito muy diferente a los de mis compañeros que se fueron a trabajar a empresas transnacionales. Yo formé parte de este grupo que luego se convirtió en una asociación civil llamada Caminando Unidos.
Algo que me ayudó mucho en este periodo fue el apoyo de mis padres, que a pesar de no estar al 100% de acuerdo, nunca me detuvieron en esta búsqueda. El apoyo de mis colegas de trabajo también fue fundamental, creando un espacio de camaradería muy importante para los retos diarios que nos enfrentamos con los niños y jóvenes con los que trabajamos.
Esta no fue una transición muy planeada, pero sí un llamado a temas que me interesaban y apasionaban. En 1999, surgió la idea, no recuerdo bien cómo, de irme a Europa a trabajar. Tenía el dinero para un boleto de avión, pero nada más. Así que encontré un trabajo en un hotel vía Internet donde te daban hospedaje y alimentación a parte de tu salario. Este fue el inicio de mi siguiente transición.
ONGero a Trabajador Viajero
Llegué en 1999 a Inglaterra al hotel Gara Rock. En vísperas del fenómeno Y2K cuando supuestamente todas las computadoras se iban a desconfigurar por el cambio de siglo el 1/enero/2000; y nunca sucedió. En este viaje yo tenía una meta: ser mesero. No era una meta muy ambiciosa, pero era un viaje en que quería vivir diferentes roles laborales, y ser mesero era uno de ellos.
Siempre he sido muy disciplinado en el trabajo, bien hecho, cumplido con mis responsabilidades y meticuloso. Esto generó que mi jefe inmediato, que en realidad era el dueño del hotel, me invitara a otros roles en el hotel, como el de barman, manager del restaurante y finalmente gerente del hotel. Algo que me ayudó en esta transición fue mi conocimiento previo del inglés lo cual me permitía desenvolverme sin problema con mis colegas de trabajo de diferentes partes del mundo (Inglaterra, España, Sudáfrica y Canadá). Era un hotel pequeño a la mitad de la nada, pero siempre con un movimiento constante. Era interesante el trabajo porque el dueño era bastante creativo, inquieto y arriesgado; recuerdo que uno de estos eventos fue una feria rural con productos locales, shows y otros atractivos que organizó en un campo de trigo a un lado del hotel.
A esta transición le llamo de “Trabajador Viajero” porque me permitió ahorrar dinero y realizar viajes en Europa y también hice un viaje de volunturismo hacia Cuba. Fue una manera ideal de financiar mis viajes al mismo tiempo que el trabajo era también suficientemente variado para mantener mi interés durante un año y un poco más.
El trabajo en el hotel fue mi primer contacto con la industria turística lo cual fue toda una revelación. Mi pasión por viajar, me estaba llamando a continuar mi viaje hacia Latinoamérica, pero quería mantener este modelo de Trabajador Viajero. Mi idea era viajar visitando lugares de ecoturismo y escribir de ellos en mi propio blog de viajes. Quería ser un “nómada digital” sin que aún existiera ese término y estaba convencido que había inventado un nuevo concepto en el turismo: ecoturismo. Después de algunas búsquedas en Internet me dí cuenta que el concepto de ecoturismo ya existía desde principios de los años ochenta y había un movimiento avanzado en todo el mundo. Ahí me vino la idea entonces de registrar el dominio llamado ecoturismolatino.com. Mi trabajo en el hotel terminó, y con esta idea en la cabeza, me cambié de trabajo para ahorrar más dinero y volver a México a realizar mi tercera transición profesional.
Trabajador Viajero a Consultor en Ecoturismo
Volví a México en el 2001, y esta transición se concluyó realmente hasta el 2006. ¡Cinco años! ¿Cuál fué la historia? En retrospectiva fue una historia de iteraciones como recomienda hoy en día la metodología de Lean Startup. Llegué a México con la idea de comenzar mi nuevo portal (Ecoturismolatino) que conectara a viajeros con empresas de ecoturismo. Hice la primera versión del website sin tener ningún conocimiento en programación. Teniendo la página web comencé a viajar por México para crear contenido y a conectar con proveedores de ecoturismo en Latinoamérica para crear una red de contactos para el viaje que planeaba hacer.
En el transcurso del 2001 mientras creaba está página me comenzaron a invitar a dar conferencias y pláticas sobre ecoturismo. Ya había leído algunos de los libros básicos que existían en el mercado, y armado con eso y me entendimiento empírico del ecoturismo me fui posicionando en México como experto en ecoturismo. Realmente sin ser muy intencional, hasta el 2002 cuando mi novia (esposa ahora) y yo comenzamos a aplicar a una beca de maestría en Nueva Zelanda. Veía yo que la demanda existía y encontré una beca para hacer una maestría en Administración de Turismo, Recreación y Parques en la Universidad de Lincoln.
Mi lógica era que si me quería dedicar a esto debería de realmente especializarme. En agosto del 2002 fuimos aceptados (a las maestrías que habíamos seleccionado), con la noticia decidimos casarnos, y después de la boda en enero del 2003 partimos a nuestra nueva aventura en Nueva Zelanda. Primero tuvimos que cursar un diplomado y luego la maestría. Los conocimientos teóricos que adquirí junto con las vivencias prácticas caminando cerca de 500 km de senderos en los parques nacionales de ese bello país, me prepararon para mi regreso.
En la salida de la universidad el servicio social me conectó a mi futuro trabajo en Caminando Unidos; en la maestría fue mi tesis la que me vinculó a mi siguiente oportunidad laboral. Decidí hacer una estudio comparativo entre México y Nueva Zelanda de los arreglos institucionales para el manejo del turismo en áreas naturales protegidas. Esto me permitió profundizar más en cómo funcionaba el sistema en Nueva Zelanda, y aunque sabía que en México las cosas se hacían de manera muy diferente, me permitió hacer contactos importantes pudiendo conversar con Directores de Áreas Naturales Protegidas, y subiendo en el organigrama institucional, hasta con el Comisionado Nacional de esa época. A mi regreso a México presenté mis resultados a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y mi recomendación fue “hagamos la Estrategia Nacional de Turismo en Áreas Naturales Protegidas”. Esta idea en el 2006, que sería financiada por la Agencia de Desarrollo de los Estados Unidos (USAID) y la CONANP, fue la que inició con mayor fuerza mi Viaje Profesional como consultor en ecoturismo para los siguientes 10 años.
Consultor en Ecoturismo a Coach Organizacional
Habiendo contribuido de diferentes maneras a la política pública del turismo en áreas naturales protegidas de México como freelance independiente, y luego por medio de mi empresa de consultoría Ecoturismo Genuino, en el 2015 decidimos tomarnos un año sabático mi familia y yo. Nos contactamos con la comunidad intencional de Saint Antoine, en Francia, donde vivían unos amigos desde hace varios años. Nos entrevistamos con la idea de realizar una estancia de un año en donde tendríamos hospedaje, alimentación, y acceso a la escuela pública para nuestros hijos por nuestro trabajo en la comunidad. Nos aceptaron y el primer semestre del año fue para realizar todos los preparativos de nuestra estancia que duraría del verano del 2016 al verano del 2017.
Este año sabático fue mi primer contacto con la autogestión organizacional, y el inicio de mi más reciente transición profesional hacia el rol de Coach para la Reinvención Organizacional.
Me gustaría compartir más cómo he logrado esta transición hacia un nuevo Viaje Profesional, pero aprovecho para compartir algunas reflexiones que me surgen a partir de hacer esta retrospectiva profesional:
- Siempre hubo una búsqueda inicial que fue tomando forma a partir de mi preparación teórica y práctica;
- Mis transiciones profesionales han tomado varios años para consolidarse;
- Hubo una estrategia puente entre cada etapa (ej. Servicio social y tesis de maestría);
- Tuve periodos de formación internacional como la maestría y mi año sabático en Francia; y
- Veo decisiones claras de mi parte y al mismo tiempo coincidencias positivas “del destino”.
Te invito a realizar un ejercicio similar a este. Una línea del tiempo de tus transiciones profesionales. Identificando los puntos en común, y sobre todo los aspectos positivos que te ayudaron a tener transiciones exitosas. En el espíritu de la Indagación Apreciativa te sugiero encontrar lo positivo, lo que sí funcionó, para replicar esas acciones en tu siguiente transición profesional.
2019: Un Balance de tres años
2017 – 2018
Ya he compartido mi historia como freelancer. También les he compartido mis transiciones profesionales desde que salí hace más de 20 años de la universidad. Ahora quisiera hacer un recuento a manera de reflexión sobre los últimos tres años que considero claves en mi más reciente transición profesional. Idealmente, debería ser un balance del año en el último día del 2019, pero ya que no escribí nunca nada, al menos no en mi blog, sobre mis resultados del 2017 y el 2018, aprovecharé este post para hacerlo.
Regresamos de nuestro año sabático en Francia en agosto del 2017. Yo me reinserté a mi rol de consultor en ecoturismo en un par de proyectos a manera de generar ingresos a nuestro regreso. Al mismo tiempo terminé mi formación en línea sobre Gobernanza Compartida donde conocí entre otros conceptos la idea de la Holocracia y decidí instalarlo en mi empresa de consultoría de Ecoturismo Genuino. En el 2017, logré consolidar un equipo de trabajo listo para comenzar el 2018 con nuevas colaboradoras y sistema operativos organizacional.
El 2018, fue un año combinó proyectos de consultoría en turismo con mi empresa de Ecoturismo Genuino, al mismo tiempo que comenzaron a surgir oportunidades de colaboración bajo mi nuevo rol de Coach Organizacional. Algunos de los proyectos que conseguí fueron por medio de mi trabajo con el Instituto Internacional de Facilitación y Cambio (IIFAC) y otros de manera independiente. Estos incluyeron la actualización del Plan Estratégico del FONCET, la planeación estratégica de Cántaro Azul, y de manera voluntaria un proceso de planeación estratégica usando la Indagación Apreciativa de la escuela Pequeño Sol. Estas oportunidades me ayudaron a continuar colaboraciones en el 2019 ya en el ámbito organizacional. A finales del 2018 inició un proyecto con FONNOR para la aplicación de su Índice de Efectividad Institucional (IEI) a casi 50 Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) del Noroeste de México que continuaría también en el 2019 y me pondría en contacto con un nuevo abanico de organizaciones.
En el 2018, Ecoturismo Genuino ya como organización holocrática tuvo un muy buen año y se consolidó el equipo base. Tuvimos proyectos en diversas regiones de México y financiados por diferentes organizaciones nacionales e internacionales lo cual nos permitió sobrevivir la transición del gobierno federal. Se implementó la mecánica de la Holocracia gracias a los cursos que tomé con HolacracyOne en noviembre fortaleciendo su adopción por parte de todo el equipo.
2019
En el 2019 participé en un par de proyectos de consultoría con Ecoturismo Genuino, ocupando un 20% de mi tiempo y dejando al equipo gestionar sus proyectos. Por medio del IIFAC co-facilité con un gran equipo una reunión de OSCs organizada por la Fundación Gonzalo Río Arronte. A partir del trabajo realizado en el 2018 logré aterrizar cuatro contratos importantes de trabajo en mi rol de Coach Organizacional con FONCET, Fundación Cántaro Azul, Sonoran Institute de México e IDESMAC.
Continué mi formación en modelos de autogestión tomando un curso en línea sobre Sociocracia con la organización internacional Sociocracy for All. También estuve en San Francisco en un curso de certificación para poder utilizar el Lienzo de Modelo de Negocios personal (con los autores del libro Business Model You). Al mismo tiempo me vinculé con iniciativas y comunidades de aprendizaje como las de Holocracia, Sociocracia Práctica y Reinventando Organizaciones. Finalmente, tuve contacto con los organizadores de Capitalismo Consciente y Empresas B en México.
A partir del segundo semestre del año inicié mi página web http://www.transicion.coach con un blog, un podcast y algunas secciones de presentación. Tomé un curso en línea sobre podcasting con Seth Godin para mejorar la calidad de producción de mi podcast ¡Sin Jefes!. Esta herramienta virtual (página web), con dos canales de comunicación (blog y podcast), tenía la intención de replicar mi experiencia previa con Ecoturismo Genuino que me ayudó a posicionarme en su momento como consultor en ecoturismo.
Terminé el año con otro curso de Seth Godin sobre freelancers; tomando la decisión de continuar mi Viaje Profesional como freelancer en esta nueva transición profesional. Mi objetivo era posicionarse personalmente bajo mi nombre y la marca Transición.Coach reflejado en mi mail: allan.rhodes@transicion.coach.
Finalmente, me regalé cuatro libros para la Navidad para continuar mi formación (que nunca terminará):
- Brave New Work – Aaron Dignan
- Managing for Happiness – Jurgen Appelo
- The Surprising Power of Liberating Structures – Henri Lipmanowicz & Keith McCandless
- Coaching Habit – Michael Bungay
Reflexiones de los Logros
Ha sido un año donde siento que he logrado mi propia transición profesional. Mi principal indicador es haber generado los ingresos necesarios para sostener a mi familia como freelancer en este nuevo Viaje Profesional. Otro indicador es que ya tengo propuestas de trabajo para continuar procesos con mis clientes actuales. Estoy muy contento también de haber llevado muchas ideas teóricas de mis cursos a la práctica y tener la disposición de mis clientes en aprender juntos en estos procesos de reinvención organizacional. Me emociona mucho explorar el potencial que tiene mi nueva página web http://www.transicion.coach y trabajar en el 2020 hacia su consolidación. Continuaré mi formación teórica, que seguramente nunca terminará, por medio de libros, cursos, talleres y otras herramientas como los videos gratuitos de Frederic Laloux.
Hoy termina el 2019, otro año más de vida, y mañana comienza no solo un año más, sino una década. Es momento también de fijar las metas claras del 2020 que al mismo tiempo prepararán la tierra para los frutos que queremos recolectar en el 2030.
Specere 2020 – 2021
Specere es un verbo latín que significa mirar u observar, así lo menciona Joaquín Martínez Rus en su blog, y revisa el significado de palabras que terminan en “spectiva” como retrospectiva (del 2020) y perspectiva (del 2021).
Es tiempo de hacer este ejercicio de observar hacia atrás y ver hacia adelante. A mi me gusta hacerlo, me ayuda a apreciar lo que sucedió y a pensar en el futuro. Algunas veces me veo viviendo mucho en el futuro, cuando lo ideal, me parece, es vivir de manera balanceada entre el ahora, disfrutando y apreciando el presente, el pasado para aprender y rememorar lo que fue, y el futuro para soñar e imaginar nuevos mundos y posibilidades.

Mi oficina móvil del 2020 que me acompañaba de un cuarto a otro.
2020: Crisis & Oportunidad
Viendo los posts de mi blog, el inicio del 2020 comenzó con mucha energía sobre metas a lograr, y con sorpresa, y a pesar de la pandemia, la Meta Crucialmente Importante (MCI) del año no solo la alcancé, sino la rebasé. Lo que nadie podía haber predicho al inicio del año fue la manera en que un virus que brotaba en China se volvería la nueva crisis mundial de inicio de la década. Una crisis sanitaria que se convirtió en crisis social, económica y la expresión de nuestra crisis ignorada aún más importante: la ambiental.
Ante la crisis yo creo que mucho en la oportunidad, o en la obligación que tenemos como personas resilientes y adaptativas a encontrar nuevas maneras de ser y estar en el mundo ante las situaciones adversas que nos encontramos en el camino. Mi vida de facilitador presencial se vió empujada a trasladarse hacia lo virtual y en cuestión de semanas transporté mis habilidades con nuevas plataformas y herramientas para crear experiencias positivas de facilitación online. Gracias a la experiencia previa en webinarios y las recomendaciones de mis colegas millenials pude descubrir y explorar nuevas herramientas de colaboración que han sido invaluables para mi trabajo.
Mi mayor contribución del año fue imaginarme que, como muchas personas a mi alrededor y en la misma búsqueda profesional, otro mundo es posible por medio de organizaciones y empresas diferentes…reimaginadas.
Así fue como en agosto del 2020 armado de una presentación en blanco y negro comencé a tener conversaciones uno a uno sobre una idea que le llamé Reimagina2030. Después de 50 conversaciones ya se había iniciado una nueva comunidad de personas (empresari@s, líderes, facilitador@s, profesionales) de toda Latinoamérica con la misma búsqueda: encontrar y aprender de las organizaciones y empresas que están buscando nuevas formas de organizarse, colaborar, gobernarse y de ser en el mundo. Esa idea en blanco y negro se llenó de color y ahora es una iniciativa que comienza a tener vida propia.
El 2 y 3 de diciembre del 2020 tuvimos nuestra primera Cumbre Virtual Reimagina 2020 con más de 500 asistencias a todos los talleres, conferencias, ágoras y otros espacios de aprendizaje e interacción. Un gran logro gracias a un gran equipo de Socios Semilla, Equipo Base, Nodos Clave, Ponentes y tod@s l@s asistentes que participaron activamente antes, durante y después del evento.
En resumen, para mi el 2020 fue un año de crisis global y de encontrar en el caos una luz de esperanza y un camino de largo plazo para soñar que otro mundo es posible. Comienza en lo individual, pero debe trasladarse a lo colectivo en las organizaciones humanas dentro de las cuales participamos todos los días, de todas las semanas, de todos los meses, y de todos los años de nuestras vidas.
2021: Reimaginemos
Escuchaba hoy un episodio del podcast de Rob Hopkins donde mencionaba que lo que necesitamos en este momento es la imaginación, no la innovación. La innovación es buena cuando el sistema actual funciona, pero no es el caso. El sistema, las organizaciones y en general el paradigma general bajo el que estamos funcionando como humanidad no está funcionando. Nos está llevando de crisis en crisis hacia el cambio climático, la extinción de especies, injusticia social, etc. Necesitamos reimaginarlo TODO.
El reto es enorme, y yo por eso propongo iniciar reimaginando a las organizaciones humanas. Este ya es un objetivo gigante, pero la lógica es que si reimaginamos a las organizaciones en las cuales participamos cotidianamente esto tendrá repercusiones mayores en todo lo demás. Ya que reimaginar la manera de ser y estar en una organización es ya un planteamiento positivo, pero aún más cuando en colectivo decidimos reimaginar nuestras relaciones de colaboración, el poder, el acceso a la información, la libertad de hacer trabajo creativo por un propósito mayor, esto es revolucionario.
Estamos proponiendo algo revolucionario. Algo que es inevitable (el cambio de paradigma urgente), pero que podemos formar parte en su aceleración para que ese futuro lo podamos vivir hoy.
Vivir hoy el futuro del trabajo es mi perspectiva del 2021. No nos quedemos en teorizar el cómo podría ser, o cómo algunas empresas y organizaciones vanguardistas lo están haciendo, seamos parte del experimento colectivo. Tomemos ejemplos como Zaro Transportation en México, ver videos en las redes sociales de Reimagina2030, leamos sobre ejemplos como Enspiral (recomiendo mucho su libro “Better Work Together”). Este es el primer paso, pero el siguiente es ser parte de un experimento.
Yo te invito, me invito, a encontrar a tu tribu y a comenzar este 2021 a reimaginar el futuro en el presente. A crear una cooperativa de plataforma, un colectivo de freelancers, a fundar algo con otr@s. Te invito a conectar con la comunidad de Reimagina2030 para que aprendamos juntos de ejemplos reales en Latinoamérica, para después comenzar nuestro propio experimento.
Reimaginar es un acto de esperanza. Es una acción. Es visualizar otro futuro posible, es cuestionar lo que hasta ahora ha sido, para entonces inventar algo realmente nuevo. Imaginarlo, para luego socializarlo, porque el futuro se crea entre muchos. ¿Cambiaremos el mundo entero? No sé, pero si cambiamos nuestro mundo, y si muchos estamos haciendo lo mismo, esos mundos se estarán conectando y el cambio se volverá sistémico.
Reimaginemos nuestras organizaciones y empresas para que su gestión, sea la auto-gestión, para que su propiedad sea de quienes la trabajan. Impulsemos en el 2021 el poder del “CO”: colaboración, cooperación, co-propiedad, conjunto, convivencia, comunidad.
